Es por esto que celebro las fiestas del último mes de cada año como una temporada en donde agradezco -como expliqué en mi último post- todo lo que tengo y los que están cerca, pero específicamente en esta fecha disfruto de la unidad y diversidad que hay en mi familia, de lo que puedo aprender de cada uno de ellos y de lo que podemos crear estando juntos.
No creo en que un solo dios nos haya creado, en que seamos diferentes por raza, color de piel o situación económica y tal vez tampoco crea en algún otra deidad de otra corriente religiosa, pero sí creo en el poder del Universo en ponernos a todos nosotros -y a ustedes- en este preciso momento, espacio e instante, para poder coexistir en perfecta armonía.
Dicho esto, les pregunto y me gustaría que me compartieran ¿En qué creen ustedes?
Y más allá de sus respuestas, los invito a pensar en las diferencias entre nosotros como un nuevo espacio de aprendizaje y convivencia más allá de un filtro que nos vuelva aún más distantes.
