lunes, 9 de diciembre de 2013

Cena.

Nadie puede evitar sentirse emocionado desde el primer día de Diciembre. Diciembre es emoción, nostalgia, recuerdos, familia y amistad.
Durante unas horas nos olvidamos de exámenes finales, entregas y proyectos, y de personas que por alguna razón no están aquí. Nos dimos cuenta que trescientos cincuenta pesos no explican ni sustituyen lo que sientes por otra persona, y que durante la noche también nos podemos divertir sin tequila o vodka. Que los acentos de otros estados y las diferentes formas de pensar nos distinguen de los demás, pero siempre hay otras personas con las cuales complementarse.
Apilamos los celulares en el centro de la mesa, y los sentíamos vibrar mientras disfrutamos del objetivo principal de Diciembre:





















miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cosas.

Me gusta aprender cosas nuevas. Conocer gente nueva con experiencias que jamás había escuchado, mientras platicamos en un lugar donde nunca había estado. Oler un perfume por primera vez, dormir en una posición diferente. Escuchar por primera vez una canción que irónicamente te recuerde a alguien que ya no está.

Es complicado. Por alguna extraña razón también me aferro al pasado y complico el proceso de dejar ir. Siempre ha sido un conflicto tener que sacar de mi vida a alguien que creía importante.

Parece ser que no puedo tener suficiente. Quiero algunos momentos del pasado, exprimir y empaparme de lo que tengo en el presente, y tratar de descifrar lo que intenta decirme el futuro. Y para eso sólo basta esperar.

Nunca dije que estuviera bien. Siento una fascinación por esa coexistencia de todos los tiempos y espacios disponibles, reunidos en un solo instante.



martes, 12 de noviembre de 2013

Centro.


Honestamente, llegué aquí por una tarea... De esas tareas de investigar acerca de un lugar de la ciudad y explicar qué cosas interesantes hay en ese lugar, etcétera.
Fuimos un domingo. Día familiar, de paseos, día de comprar burbujas y globos (o agujetas) en el parque, o subirte al kiosko.
A pesar de que estábamos en este lugar casi por obligación, debo admitir que me divertí mucho. 

Siempre me ha gustado observar a la gente, dicen mucho cuando no hablan.